Brought to you by
SERAM 2014 / S-1199
Imagen multimodal en los tumores de la glándula suprarrenal. Más allá del adenoma
Congress: SERAM 2014
Poster No.: S-1199
Type: Presentación Electrónica Educativa
Keywords: Abdomen, , Oncología, RM, TC, Ultrasonidos
Authors: R. M. Nuevo Pérez, A. Arguelles arias, T. Holgado Carranza; Sevilla/ES
DOI:10.1594/seram2014/S-1199

Revisión del tema

La patología tumoral de las glándulas suprarrenales incluye fundamentalmente al adenoma, mielolipoma, metástasis, carcinoma, feocromocitoma y neuroblastoma.

El diagnóstico por imagen es una herramienta eficaz para su evaluación.

Los adenomas y las metástasis son las más frecuentes.

 

1.Mielolipoma:


Neoplasias benignas poco frecuentes y habitualmente no funcionantes, compuestas por distintas proporciones de grasa  y tejido hematopoyético. No hay diferencias de incidencia por sexo, siendo más frecuentes en la 5ª/6ª décadas.

 

La mayoría  son hallazgos incidentales, con un tamaño menor de 5 cm al diagnóstico. Sintomáticos si sangran, se necrosan o comprimen estructuras vecinas.

 

La semiología radiológica se basa en su composición por grasa macroscópica.

En ecografía son masas de márgenes regulares, más o menos ecogénicas  en función de su contenido graso.(Fig. 1)

En TC sin contraste intravenoso su aspecto es muy característico: masa suprarrenal con áreas de tamaño variable, que presentan valores de atenuación en el rango de la grasa macroscópica. ( Fig. 2 y  Fig. 3)

En RM se observa pérdida de intensidad de señal en una secuencia con supresión de la grasa al compararla con una secuencia idéntica sin saturación de la grasa. ( Fig. 4 )

 

2. Adenoma:


Son neoplasias benignas muy frecuentes (3%-9% autopsias de adultos).

La mayoría son hallazgos incidentales (no funcionantes), y no requieren tratamiento. Los funcionantes se suelen manifestar como síndromes de Cushing o de Conn.

 

En ecografía son sólidos, homogéneos, pequeños ( habitualmente < 3 cm) y de márgenes bien definidos.( Fig. 5 )

 

Su contenido rico en lípidos intracitoplasmáticos determina su semiología en TC y RM .

La detección de valores de atenuación menores o iguales a 10 U.H. en TC sin contraste intravenoso, tiene una alta sensibilidad y especificidad para su diagnóstico (75% y 96% respectivamente).

Fig. 6 )

 

En RM con secuencias de desplazamiento químico, se observa una caída de intensidad de señal en imágenes en fase opuesta respecto a las imágenes que están en fase. ( Fig. 7 )

 

Lamentablemente, hasta un 30% de los adenomas presentan bajo contenido de lípidos intracelulares, lo cual dificulta su caracterización. Para ello, se ha desarrollado una nueva semiología basada en la cinética de realce y lavado (Wash Out). Los adenomas se impregnan rápidamente de contraste y se lavan también rápidamente. Las otras masas suprarrenales igualmente captan rápidamente el contraste pero lo suelen  lavar más lentamente.( Fig. 8  )

 

Su principal diagnóstico diferencial son las metástasis.( Fig. 9 )

 

3.Metástasis:  

 

Neoplasia maligna más frecuente. La glándula suprarrenal es la 4ª localización de metástasis después del pulmón, el hígado y el hueso. Los tumores primarios más frecuentes son: pulmón, mama, melanoma, carcinoma renal, carcinoma de tiroides y el cáncer de colon.

 

Típicamente son bilaterales y su tamaño varía desde depósitos microscópicos a grandes masas. Es frecuente la existencia de afectación metastásica en otras localizaciones.

 

Pueden presentar necrosis central y hemorragia, siendo las calcificaciones raras.

 

En ecografía se presentan como masas sólidas, heterogéneas y de márgenes irregulares.( Fig. 10 )

 

Valores de atenuación en TC sin contraste de 20 U.H. o más y la ausencia de pérdida de intensidad de señal en una imagen RM de desplazamiento químico en fuera de fase, indican que la masa no es rica en lípidos y ello va en favor del diagnóstico de metástasis.  

 

4.Carcinoma de la corteza suprarrenal:

 

Neoplasia maligna muy agresiva y de baja frecuencia.

La mayoría (90%) son unilaterales.

Más frecuentes en edad pediátrica y entre los 40-50 años.

 

Pueden ser funcionantes (60%), con clínica de dolor abdominal y/o síndrome de hiperproducción hormonal (sdre. de Cushing, sdre. Adrenogenital con virilización o feminización, pubertad precoz y sdre. de Conn).

 

Metastatiza con frecuencia en hígado

 

En ecografía se muestran como masas sólidas de márgenes irregulares y ecogenicidad heterogénea, en relación con áreas de necrosis y/o hemorragia. 

 

En TC con contraste intravenoso habitualmente son mayores de 4 cm y presentan realce heterogéneo en relación con áreas de necrosis central. ( Fig. 11 )

 

En RM en imágenes ponderadas en T1 son hipo-iso intensos respecto al hígado con focos hiperintensos si hay hemorragia.

 

5.Feocromocitoma:


Son neoplasias suprarrenales productoras de catecolaminas que se originan en el sistema nervioso simpático. Tienen muy baja incidencia, afectando sobre todo entre la 4ª y 6ª décadas.

 

Ante la presencia de un cuadro clínico compatible (hipertensión paroxística refractaria y otras manifestaciones del exceso de producción de catecolaminas), el diagnóstico se basa en la constatación de concentraciones elevadas de metanefrinas y ácido vanilmandélico en orina de 24 horas.

 

“Regla del 10%”:10% extrasuprarrenales (Paragangliomas), 10% malignos , 10% bilaterales y el 10% pediátricos.

 

Tamaño medio al diagnóstico de aprox. 4-6 cm.

 

La presencia de invasión local y metástasis es el único signo fiable de malignidad.

 

Pueden ser esporádicos o con menos frecuencia, formar parte de síndromes hereditarios (Neoplasia endocrina múltiple tipo II A, enfermedad de Von Hippel-Lindau, neurofibromatosis y feocromocitoma familiar aislado).

 

En ecografía suelen detectarse como masas sólidas de márgenes definidos con áreas hipoecoicas en relación con necrosis y/o cambios quísticos.

 

En TC se presentan, habitualmente, como masas heterogéneas con áreas de necrosis y cambios quísticos.

 

En RM no hay pérdida de intensidad de señal en la imagen con cambio químico. En imagen ponderada en T2 presentan intensidad de señal elevada y heterogénea, con tendencia a desarrollar áreas de necrosis central y/o quistes intratumorales. Es especialmente útil para valorar localizaciones extrasuprarrenales. ( Fig. 12  )

 

6.Neuroblastoma:

 

Es el tercer tumor maligno más frecuente en niños pero raro en adultos (90% entre 1 y 5 años de edad). 2º tumor intraabdominal pediátrico después del tumor de Wilms.

75% casos son abdominales de los cuales un 33% derivan de las suprarrenales. El resto pueden afectar a cualquier nivel de la cadena nerviosa simpática desde el cuello hasta la pelvis.

 

Debut clínico típico como  masa abdominal palpable. Puede  presentar síntomas relacionados con hiperproducción de catecolaminas.

 

Típicamente envuelven y desplazan los vasos, pero no suelen invadirlos.

 

50% presentan metástasis al diagnóstico, fundamentalmente en ganglios linfáticos, médula ósea, hígado y piel.

 

 

En ecografía se suelen presentar como masas de contornos irregulares y heterogéneas, con áreas hiperecogénicas irregulares en relación con calcificaciones que, al ser de pequeño tamaño, no tienen sombra acústica. Areas hipo-anecoicas que representan cambios quísticos, hemorrágicos o necróticos. ( Fig. 13  )

 

En los casos perinatales, se suelen detectar ecográficamente como masas de naturaleza quística, que plantean diagnóstico diferencial con hemorragia suprarrenal. ( Fig. 14 )

 

 

En RM masas hipointensas en T1 e hiperintensas en T2 con realce heterogéneo con contraste i.v. Especialmente útil para valorar extensión hacia conducto raquídeo.

 

 

En definitiva, los hallazgos que nos pueden sugerir benignidad o malignidad en las técnicas de imagen mencionadas se muestran en la tabla adjunta.( Fig. 15 )

 

 

POSTER ACTIONS Add bookmark Contact presenter Send to a friend Download pdf
SHARE THIS POSTER
2 clicks for more privacy: On the first click the button will be activated and you can then share the poster with a second click.

This website uses cookies. Learn more